Objetivo
El objetivo principal era construir una marca que se alejara del modelo de gestoría tradicional para posicionarse como un servicio boutique, honesto y altamente personalizado.
Para lograrlo, la estrategia de branding se centró en tres ejes fundamentales:
- Humanizar la Justicia: Traducir el lenguaje jurídico complejo a una comunicación clara y sin tecnicismos innecesarios, logrando que el cliente se sienta escuchado y no simplemente «despachado».
- Proyectar Confianza y Rigor: Establecer un universo visual que equilibre la calidez de la atención personalizada con la seriedad que requiere el asesoramiento fiscal y mercantil.
- Diferenciación por Transparencia: Posicionar la política de honorarios clara (desde la consulta inicial hasta la hoja de encargo detallada) como un valor diferencial de honestidad en un mercado a veces opaco.
A nivel de experiencia de usuario, los objetivos específicos fueron:
- Claridad en el Portfolio de Servicios: Segmentar las áreas (Fiscal, Contencioso, Mercantil y Civil) de forma que el usuario identifique su problema en menos de 5 segundos.
- Acceso Directo a la Solución: Facilitar la contratación de consultas puntuales para eliminar la fricción de entrada al servicio legal.
- Autoridad Delegada: Comunicar de forma estratégica la colaboración con abogados y procuradores, posicionando a la asesoría como el «centro de operaciones» que garantiza una cobertura legal integral y de prestigio